Sirve a la Ciudad (Irving Figueroa)

Jesús dijo a sus seguidores:Ustedes son la luz del mundo entero. Una ciudad en lo alto de una colina no se puede esconder, y nadie enciende una lámpara y la pone debajo de una vasija de barro. La lámpara  se pone en el candelero, donde puede dar luz a todos en la casa. Dejen que su luz brille, para que otros vean el bien que ustedes hacen y glorifiquen a su Padre celestial” (Mt. 5:14-16, CEV). Con estas palabras hay un hecho: Somos llamados a servir para el bienestar de nuestra ciudad. Servir a la ciudad no es solo un punto de conexión con la gente fuera de la iglesia. Es una manera de penetrar la cultura, crear cultura, y lograr transformación desde el epicentro de la cultura.

El problema es que ha habido una tendencia histórica a evadir el servicio a otros fuera de las cuatro paredes del edificio de la iglesia. Como dijera el extinto John Stott: “Siempre ha habido una fuerte tendencia de los cristianos a retirarse a un tipo de comunidad cerrada, evangélica, monástica.” Esto es totalmente contrario a lo que hizo Jesús en los días del Nuevo Testamento.

  • De las 132 apariciones de Jesús en el Nuevo Testamento, 122 fueron en lugares públicos;
  • De las 52 parábolas que Jesús compartió, 45 tenían los lugares públicos de la ciudad como contexto.
  • Fue en el contexto de la ciudad donde Jesús llevó a cabo la mayor parte de su ministerio – donde dio de comer a los hambrientos, sanó a los enfermos, abogó por los oprimidos, libertó a los cautivos, enseñó como vivir en el mundo real, y se relacionó con la gente de todo tipo.

Nuestro llamado es a movernos de nuestra “zona de comodidad de cuatro paredes” para ir a la gente en la ciudad con “palabras y hechos.” Si deseamos ser influyentes, debemos servir en la transformación de la comunidad. Como ha dicho Rick Warren: “El cuerpo de Cristo ha tenido las manos y pies amputadas debido a que todo lo que ha tenido es una gran boca. El mundo nos ha escuchado predicar por mucho tiempo – ha sido palabras sin hechos. La iglesia misional dice su Palabra con hechos.”

Recientemente lanzamos en nuestra iglesia local una serie titulada “Haciendo Una Diferencia en la Ciudad,” para promover el servicio intencional en la comunidad. Estas son algunas crónicas de lo que ha estado pasando (los nombres han sido alterados para cuidar a los sujetos):

  • Omar es un hombre de negocios que viajó a la India recientemente, y mientras cenaba con un hombre de negocios hindú, tuvo el privilegio de conducirlo a los pies de Cristo.
  • Mercedes es una esteticista que trabaja en una oficina de un cirujano plástico. Es una nueva creyente. Como parte de su reflexión sobre servir a la ciudad, ella comenzó a pedirle a Dios que usara su trabajo para bien de la gente. Muchas chicas que comenzaron a visitar la oficina donde trabaja han terminando descubriendo que su valor no depende de cómo es su apariencia, gracias a sus sabios consejos.
  • Carlos es un gerente de ventas de una compañía muy prestigiosa. Un domingo tomó las notas del mensaje “Pare de Seguir y Comience a Liderar,” las pasó a su equipo que estaba en adiestramiento. Uno de los presentes las pasó a sus 2,000 seguidores en la red social, y uno de sus seguidores las puso a su vez en manos de los candidatos a la gobernación del país. Las notas del mensaje terminaron en los portales de ambos partidos políticos como una lectura sugerida para el cambio del país. ¡Increíble!
  • Roberto es un joven de la iglesia con un gran interés por los niños necesitados. Conociendo del orfanatorio al que sirve la iglesia, se le ocurrió enseñar a los niños de cómo hacer un huerto casero. No solo crearon el huerto; ¡ganaron un premio y consiguieron con eso ayuda extra!
  • Josué es un industrial que asiste a la iglesia. Supo del interés de la iglesia por ayudar a mujeres víctimas de VIH/SIDA. Cuando supo de nuestro compromiso de apoyo con un hogar de servicio para estas mujeres en la ciudad, rediseño y habilitó su sistema de lavandería industrial. (Otro hombre de la iglesia, sin saber quien estaba comprando los equipos industriales en su compañía, ¡se sintió inspirado a venderla al costo!).
  • Verónica es una mujer que supo de 185 niños en una escuela pública que, debido a su pobreza, no podían adquirir libretas y lápices para estudiar. De hecho, el día que fuimos a ver a los niños solo unos pocos tenían libretas para escribir. No solo consiguió que los niños tuvieran lápices y libretas, sino un paquete de materiales escolares completo.
  • Nívea es una profesora retirada de la universidad. Supo de los niños de la escuela a quienes se les estaba ayudando. De inmediato se movilizó para armar un equipo de tutores para ayudarles a mejorar su desempeño escolar.
  • Amanda es una abogada. Recientemente dijo: “Si alguien tiene necesidad de consejo legal, déjeme saber.” Dos días después estaba ayudando a Kimberly, y la representó en los tribunales donde una injusticia la estaba afectando y no tenía como pagar los servicios de un defensor.
  • Teresa es médico. Basada en su perspectiva de servir a los enfermos, dedicó su profesión para servir a la gente en nombre de Cristo. No solo ha diagnosticado y tratado gente con cáncer. Está abogando por los que no tienen las medicinas tan costosas para su tratamiento, como parte de su convicción de la dignidad de sus pacientes.
  • José es un hombre de empresa que vive consciente de la gente que pasa hambre. Tomó la iniciativa de contactar varias organizaciones, incluyendo a la iglesia, y logró que 125 familias tuvieran alimento para un mes.

Estamos aprendiendo que la gente desea servir, pero que necesitan oportunidades para hacerlo. Si proveemos oportunidades, ellos desplegarán el diseño que Dios les ha dado para servir. También estamos aprendiendo que no hay una talla única para el servicio, así que proveemos tres tipos de ambientes-oportunidades: personalmente (servir a dondequiera que vaya); comunalmente (mediante equipos de acción misional); y corporativamente (mediante grandes iniciativas de la iglesia en la comunidad). Pero hay un hecho destacado: Cuando servimos a la comunidad, la transformación tiene lugar no solo en la gente, sino también en sus ambientes y estructuras.

Entonces, ¿por qué no servir a la ciudad?  “Ustedes son la luz del mundo entero.”

  • RodrigoAzofeifa

    La iglesia a traves de los siglos a tenido una presencia en la comunidad solo que muchas veces su presencia ha sido pasada desapercibida. Iglesias, escuelas hospitales con caracter benefico han sido y siguen siendo establecidoas por la iglesia a traves del mundo. El prblema que tenemos no es la falta de presencia en la comunidad sino que las obras que la iglesia no se anuncian no se comunican. En una epoca en que las comunicaciones y las redes social son la moda debemos de usarlas tal como lo uso la persona en su articulo y as seran conocidas las obras de la iglesia en la comunidad. Quiero contarle que en nuestra congregacion tenemos un programa que instruye a las personas en la mecanica general basica. Esto ayuda a que las personas de nuestra comunidad sin recursos puedan reparar sus vehiculos a bajo costo. Tenemos cursos de computacion dirigido a la comunidad. Como iglesia estamos registrados en el circuito judicial de nuestro condado como sitio de restitucion de trabajo comunitario. La corte envia personas a realizar trabajo comuitario a nuestra iglesia. En solo este ano 8 personas han recibido a Cristo como su Senor y Salvador y hoy son miembros participantes junto con su familia en la iglesia local. Si la iglesia esta presente en la comunidad solo que las buenas noticias no las dan a conocer. Nos hemos quedado con el dicho lo que hace tu mano derecha que no lo sepa la izquierda. Que a Dios sea la gloria es e lema de la iglesia.

  • ¡Excelente reflexión! Definitivamente el que sirve, sirve y el que no…
    “Muéstrame tu fe sin obras y yo te mostraré mi fe por mis obras”. Hagamos del amor un verbo (amar) y nuestras acciones despertarán en el mundo la fe que predicamos. Entonces sabrán que “al que cree, todo le es posible”.
    Bethania Escotto
    http://www.bethaniaescotto.com