LIDERAZGO 101 (Irving Figueroa)

LIDERAZGO 101
TÚ DEBES TENER UNA VISIÓN

Comenzamos con esta entrega una serie de pequeños artículos relacionados con el liderazgo, que hemos titulado “Liderazgo 101.” Estaremos compartiendo estos mini-artículos en este blog periódicamente, en la medida que sea posible. Hoy quiero comenzar diciendo que si eres un líder, si esperas ayudar a otros a llegar a alguna parte positivamente, debes tener una visión.

En su libro The Truth About Leadership, James Kouzes y Barry Posner (2010), expertos en el estudio del liderazgo,  dicen que enfocar el futuro pone aparte a los líderes. Según una investigación llevada a cabo por estos autores, cuando nos enfrentamos al escenario de un líder que entra en la organización, la segunda pregunta que más plantean los seguidores es: “¿Cuál es su visión?” No es una pregunta que hacen a sus pares o compañeros de equipo, sino que hacen a los líderes. Tener una visión significa ser capaz de “imaginar y articular excitantes posibilidades del futuro.” Si vas a liderar debes ser capaz de imaginar y articular posibilidades de un futuro mejor. Walt Disney dijo: “Visión es un tipo de diversión para hacer lo imposible.”

Tu capacidad de imaginar es una habilidad dada por Dios. Albert Einstein dijo: “La imaginación es más importante que el conocimiento.” Napoleón Bonaparte dijo: “La imaginación rige al mundo.” Hay un poder tremendo en tus sueños, en tu imaginación, y en tu creatividad. Todo líder necesita tener visión.

La Biblia aborda la necesidad de la visión en el liderazgo. Proverbios 29:18 (NBLH) dice: “Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena.” Este versículo, muchas veces mal citado, no se refiere a tener un papel lleno de ideas para el futuro. Habla de dar dirección basada en la imaginación de un futuro mejor. Es así como un gobernante puede ayudar a su pueblo.

¿Cómo tener visión? ¿Cómo desarrollar una imaginación y articular excitantes posibilidades de un futuro mejor? Seis sugerencias.

Primero: Solicite la visión – ¡Ore! Santiago 1:5 (NTV) dice: “Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.” En el liderazgo espiritual, la visión comienza con Dios. “Señor, ¿cuál es tu plan? ¿Cuál es tu idea de un futuro mejor?”

Segundo: Capture la visión – ¡Observe/escuche a otros líderes. Josué 1. Es el momento en que Dios da a Josué una visión excitante de su futuro. Re-leyendo este capítulo noté que dice: “Ten cuidado de obedecer todas las instrucciones que Moisés te dio.” Esto se denomina “capturar la visión.” Todo líder visionario comienza siguiendo la visión de alguien. No somos 100% creativos. Los mejores líderes de la historia han incorporado “la materia prima” de otros. Dios usa la sinergia para ayudarnos a ver las posibilidades. Usamos palabras, modelaje, ideas, prácticas que hemos aprendido al ver o escuchar a otros. En mi caso, me gusta dar crédito a lo que he aprendido de otros líderes, incluyendo mis pastores Bob y Steve Gunn. Puedo hablar de otros que Dios ha usado para dar forma a mi vida, como: Rick Warren, Juan Martínez, René Padilla. Pero también he incorporado en mi imaginación lo que me han compartido gente que a la vista de muchos no son líderes en el sentido oficial, pero que al compartir sus ideas han influido sobre mi manera de imaginar posibilidades para mejorar, cambiar, crear un futuro diferente.

Tercero: Comprenda la visión – ¡Estire su imaginación! Efesios 3:20 (NTV) “toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros.” Dios nos permite comprender la visión cuando se estira nuestra imaginación. ¿Cómo podrían ser las cosas mejor en éste lugar? ¿Cómo podríamos

Cuarto: Catalice la visión – ¡Establezca metas! Filipenses 3:13-14. Pablo dice que establece metas para cumplir su llamado en Cristo. Las metas son declaraciones de fe llevadas a la acción en un tiempo definido. Hebreos 11:1 dice: “la fe es la substancia.” No es algo vago. Debe ser focalizada (especifica), alcanzable (realista), individual (para ti), trazable (medible), motivadora.

Quinto: Avive la visión – ¡Visualice los resultados!  Hebreos 11:1 (RV-60) “La fe [es] la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”  Lo que tú esperas es lo que obtienes. Lo que ves, aunque no se ve, es lo que te permite creer. Pero es ver anticipadamente a que las cosas se puedan concretar. Visualiza los resultados.

Sexto: Concrete la visión – ¡Ejecute! Muchos líderes con un potencial maravilloso se llevan su música a la sepultura porque dejan sus planes y metas solo en el papel. Ejecutar es “concretar la visión.”  ¿Qué debes poner a correr hoy para lograr tu visión mañana? Proverbios 27:1 (NTV) dice: “No te jactes del mañana, ya que no sabes lo que el día traerá.”  Tú cuentas con bloques de 24 horas para hacer lo que tienes que hacer. ¡Haz lo que tienes que hacer hoy!

La manera en que enfocas el futuro es una de las maneras en que inspiras a otros a unirse a cambiar al mundo. Comienza a imaginar y articular las posibilidades positivas que aguardan tu vida, tu familia, tu iglesia, tu comunidad.

Irving A. Figueroa,
Profesor Adjunto de Liderazgo
Seminario Wesley

  • emmairis

    Gracias,
    Muchos hablan de “la visión”, pero ni ellos mismos saben como  explicarla en términos claros y sencillos; mucho menos transmitirla.